“EL LAUNDRY ROOM QUE CASI SE QUEDA EN BLANCO”
La verdad, no mucha gente piensa en el diseño de un laundry con la misma intención
que el resto de la casa.Y es algo que veo seguido con clientes: "tengo una aspiradora,
tengo cuatro escobas, pero no pasa nada, luego vemos dónde las
ponemos."Y la verdad es que al final todo va a necesitar un espacio y ahí es
justo donde empiezan a amontonarse las cosas.
Este laundry es un espacio chiquito, y eso no te deja margen de error: no puedes meter algo que se ve bonito en foto pero es un dolor de cabeza usarlo todos los días. Ahí cada centímetro tenía que servir para algo.
Antes de este proyecto, este espacio era lo que la mayoría de las casas tiene escondido detrás de una puerta: un calentador expuesto con el tubo de escape colgando, cables enredados, una aspiradora, trapeadores recargados sin orden, botellas de plástico apiladas en el piso como si fueran a mudarse pronto.
BOTE CON CAZO PARA DETERGENTE
$ 699.00
En vez de esconder detergente y suavizante en sus envases originales, los pasamos a garrafones de vidrio con llave metálica, cada uno con su etiqueta propia
El bote de cerámica para el polvo de lavar, hace que medir detergente se sienta menos a que hacer y más a ritual.
Cada pieza de este laundry se eligió como se elige lo que va en la sala: con intención. Nada aquí está "de paso"
desde los detalles metálicos hasta los frascos, cada objeto tiene su lugar pensado, su textura elegida, su razón de estar ahí.
Esta es la paleta completa detrás del proyecto: la que convierte lo utilitario en algo que uno, con gusto, deja a la vista.